El riesgo país de la banca JP Morgan, que mide el diferencial de tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes, volvió a aumentar en respuesta a los hechos de corrupción y el escándalo de sobornos registrados entre empresarios y funcionarios durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner.

El riesgo país argentino es el que más subió en el mundo emergente, casi 53% en lo que va de 2018, y alcanzó un nuevo pico en tres años de 619 puntos básicos.

De este modo se alejó aún más de los 272 puntos básicos que los inversores internacionales le exigen a los títulos de la deuda brasileña, alcanzó una brecha de más de 340 puntos básicos, en contraste con la paridad que registraban al momento de la asunción de la presidencia de Mauricio Macri, el 10 de diciembre de 2015.

En la plaza financiera evaluaban los alcances políticos del escándalo, que por ahora afectan la imagen de las gestiones de los antecesores del presidente Mauricio Macri y solo en forma marginal al actual mandatario, al quedar su primo, el empresario Angelo Calcaterra, involucrado en el pago de “retornos”.

Los títulos de la deuda pública argentina ya venían seriamente castigados en las preferencias de los inversores, por la incertidumbre que despierta la persistencia de un elevado déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos, junto a un alto rojo financiero de las finanzas públicas y una tasa de inflación que supera el 30% al año.

La sobretasa exigida para comprar bonos de la deuda pública no sólo es la más alta de la región, excluida Venezuela que se ubica en 5.574, y se distanció a más de 250 puntos básicos del tercero, Costa Rica.

A nivel mundial, sólo superan el riesgo soberano argentino, después de Venezuela, Mozambique con 1.132 pb, Zambia 825 pb, Bélice 743 pb y Líbano 627  puntos.