El relevamiento de la confianza de los consumidores que la consultora Poliarquía hace para el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella arrojó para el quinto mes completo en cuarentena un notable repunte, con un promedio general de 8,2%, el cual se desagregó con mejoras de 0,7% en Capital Federal; 9,9% en el área del Gran Buenos Aires, y 4,7% en el Interior del país.

Al parecer, los avances que logró el Gobierno con los acreedores internacionales para reestructurar los vencimientos de la deuda, junto con el anuncio de un nuevo aumento de las jubilaciones, generaron un impacto singularmente más positivo que el derivado de la creciente la incertidumbre cambiaria, que se manifiesta no sólo en el drenaje de reservas del Banco Central y aumento de la brecha entre las cotizaciones oficial para el comercio exterior, que sirve de referencia para el valor base de compra minorista hasta el cupo de USD 200 por mes, y el libre, sino también en la suba de los precios de los alimentos, productos de limpieza e incluso en los combustibles, se reflejó claramente en el Índice de Confianza del Consumidor (ICC).

Más aún, porque la extensión del aislamiento para las actividades decretadas no esenciales, como todas las vinculadas con el movimiento masivo de personas, sea en centros de compras, espectáculos deportivos, y esparcimiento, incluidos restaurantes; turismo local e internacional, la construcción, y en particular la veda del uso de transporte público de pasajeros por parte de quienes no tienen otro medio de traslado a su fuente de ingreso y preferencias de consumo, afectó a muchas empresas productivas y comerciales que debieron cerrar definitivamente sus puertas y despedir personal, pese a que se prohibió por decreto.

Fuente:  Centro de Finanzas de la UTDT, Confianza del Consumidor de Agosto Fuente: Centro de Finanzas de la UTDT, Confianza del Consumidor de Agosto

Sin embargo, pese a ese escenario, el relevamiento privado registró un notable cambio de humor en el promedio de las familias relevadas, al punto que pese a las apreciables disminuciones que había medido en el promedio general desde marzo, con la única excepción de junio, con el mejor clima detectado en agosto se recuperó el nivel previo al inicio de la cuarentena.

Y en el caso particular de la Ciudad de Buenos Aires, donde aún persisten cerrados muchos locales comerciales en grandes avenidas, se mantiene limitado el uso del transporte público de pasajeros, y los espectáculos de esparcimiento y turismo se mantiene casi totalmente suspendido, el informe dio cuenta de un índice de confianza del consumidor que se aproximó al más alto desde las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias, en agosto 2019, cuando se ubicaba al filo de los 45 puntos.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas, UTDT Fuente: Centro de Investigación en Finanzas, UTDT

Entre los componentes del ICC, el subíndice de Situación Personal sube 7,9%, el de Situación Macroeconómica 3,7%, y el de Bienes Durables e Inmuebles 18,9%, siempre respecto al mes anterior, con valores iguales e incluso muy superiores a los heredados por el presidente Alberto Fernández, pese a que en todos los casos, tanto los índices oficiales de actividad, empleo, ingreso y consumo de las familias se ubican muy alejados de los valores de fines de noviembre pasado.

Incluso, entre los economistas no se advierte un clima de rápida reactivación, como es el caso de los del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres que detectó en julio una leve caída real del estimador del PBI y destacó en su informe: “las condiciones macroeconómicas y sociales atentan contra un cambio de tendencia que permita salir del estancamiento de los últimos dos años y entras en una fase de crecimiento sostenido”.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas, UTDT Confianza del Consumidor agosto Fuente: Centro de Investigación en Finanzas, UTDT Confianza del Consumidor agosto

En el caso de la distribución por nivel de ingresos, el informe privado midió en agosto sendos incrementos de la confianza del consumidor de 9,8% para los encuestados de la franja más alta y 6,1% para el tramo de menores recursos, siempre respecto al mes anterior.

Sobre esa base, tanto las expectativas para el presente y corto plazo, como para el futuro, también repuntaron en comparación con el mes previo, aunque más en el primer caso, por efecto del bajo punto de partida; mientras que el escenario en perspectiva, antes de que se conociera el inicio de conversaciones del Gobierno con los funcionarios del FMI para poder normalizar la economía, se mantenían por debajo de lo que se esperaba un año antes, en pleno las PASO.